Risotto Calabacines y Gambas

El Risotto es uno de los platos más típicos de la cocina Italiana. La leyenda cuenta que esta forma muy específica de preparar el arroz haya empezado en Napoli, cuando los Aragoneses los trajeron en el siglo XIV.
Sin embargo, parece ser que la técnica se haya refinado en el norte de Italia, cuyos cocineros, en los siglos siguientes, desahogaron toda su fantasía creando infinitas combinaciones de ingredientes e inventando los Risotti que siguen deleitando nuestro paladar hoy en dia.

El Risotto que cocinaremos hoy es el Risotto Calabacines y Gambas (Zucchine e Gamberetti). Es probablemente uno de los más sencillos y rápidos de preparar pero, aún así, si hecho bien, es un plato muy sabroso y, al mismo tiempo, refinado. Ideal para una cena romántica acompañado con un buen vino blanco.

Video-receta del Risotto de Calabacines y Gambas:

Ingredientes para 3-4 personas:
– 320 g de arroz
– 300 g de gambas peladas crudas (incluso congeladas, os explicaré porqué)
– 1 calabacín grande (o dos pequeños, para que lleguen a unos 300/400 g)
– 1 cebolla
– 1 pastilla de caldo vegetal
– aceite de oliva
– sal (opcionál)

La preparación del risotto requiere una sartén ancha en la que se cocinará el arroz mismo y también una olla de tamaño mediano para preparar el caldo. El método consiste en ir añadiendo agua del caldo de vez en cuando, dejar que el arroz absorba el agua y repetir el proceso hasta que no esté listo.

Llenamos de agua una olla de tamaño mediano y calentamos, hasta hervir.
Mientras el agua se calienta, picamos finamente la cebolla y cortamos en medias rodajas el calabacín.

Después de haber cortado todo, en una sartén ancha calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva.
Cuando el aceite empieza a freír, echamos la cebolla picada y la dejamos dorar.

En cuanto la cebolla esté bien dorada, echamos el arroz a la sartén y dejamos que se tueste.
La tostadura del arroz es fundamental, porque de ella depende la capacidad del arroz de absorber los ingredientes a continuación. El arroz se tiene que dejar tostar en el aceite, removiendo, hasta que no se oscurezca (muy poco, sin que se nos queme).
Después de haber tostado el arroz, podemos echar calabacines y gambas.
Si las gambas son congeladas podemos aprovechar el líquido que dejarán descongelándose en la sartén para dar un primer toque al arroz. Así que, antes de echar el primer cucharón de agua hirviendo, podemos esperar a que el arroz absorba el agua de las gambas.

Cogemos una pastilla de caldo vegetal y la rompemos encima del arroz y volvemos a mezclar.
La receta original requiere que el caldo se prepare en la olla del agua. El problema de esta técnica es que si nos pasamos de agua, el caldo podría resultar simple y, por consecuencia, también nuestro risotto; por lo contrario, si echamos poca agua, podríamos quedarnos sin caldo cuando el risotto esté todavía crudo. Actuando como nosotros, podemos llenar la olla abundantemente de agua y, si nos pasamos, tirar la que sobre. La pastilla, la rompemos directamente encima del arroz. Cuando el arroz esté medio hecho lo probamos para ver como de sabroso está, y si nos parece simple, podemos echarle otra media pastilla de caldo (u otra entera, dependiendo de nuestros gustos), o también podemos añadir un poco de sal.

Cada vez que empezamos a ver que hay muy poca agua entre los granos de arroz le echamos un par de cucharones de agua hirviendo y vamos mezclando.

Repetimos este procedimiento hasta que el arroz no nos parezca hecho. De esta forma es casi imposible pasarse porque casi cada minuto comprobamos la cocción.

Finalmente, cuando el Risotto está listo, apagamos el fuego, y lo tapamos un par de minutos. De esta forma el almidón del arroz se amalgama bien y el resultado es un Risotto más cremoso. El arroz se puede amalgamar también echando un poco de mantequilla y tapando la sartén (técnica de la mantecatura). Como esto es un risotto light, y como tiene pescado, nosotros preferimos no hacerlo, pero si os apetece podéis probar tranquilamente.

Después de un par de minutos destapamos la sartén y tenemos nuestro risotto listo para servir.